Repartir gastos en pareja de forma justa: ¿de verdad hay que apuntarlo todo?

20.10.2019

Si no quieres que tu relación sufra, ayuda tener las cosas claras, y con el dinero, el doble. El dinero sigue siendo uno de los temas por los que más discuten las parejas. Si lo dejas resuelto pronto, te ahorrarás muchos disgustos y la vida en común tendrá una base sólida. Suena bien, ¿no?

Repartir gastos

Ponlo por escrito y evita sorpresas desagradables

¿Por qué una pareja que lleva una casa en común debería intentar mantener el equilibrio en lo económico? Muy sencillo: tener claro el tema del dinero da seguridad jurídica, sobre todo a las parejas que no están casadas. El matrimonio protege a los dos en caso de divorcio, pero las parejas sin casar pisan terreno pantanoso a nivel legal. En Alemania, por ejemplo, si las cosas van mal, quien no está casado no tiene derecho a una parte de la pensión del otro, y si el otro muere, se queda sin nada. Y no es el único motivo por el que convivir sin estar casados necesita reglas claras. Los acuerdos de palabra están bien, pero por escrito, mejor, porque si no es fácil acabar en un lío económico y personal. Por ejemplo, si los dos firmaron el contrato de alquiler, cada uno responde del alquiler aunque uno de los dos se vaya de casa. Y no hace falta estar hablando de separarse para ver por qué tiene sentido dejar claros los acuerdos sobre el dinero.

Finanzas compartidas: piensa también en los riesgos

Muchas amistades se han roto por dinero, y con las parejas pasa lo mismo. Aunque sea tentador y a tu pareja al principio no le importe, intenta no pedirle dinero prestado. Si no hay nada por escrito sobre quién le debe cuánto a quién, enseguida llegan las discusiones y los rencores que no se van, y de repente la separación está sobre la mesa. Con un préstamo conjunto, las cuotas hay que pagarlas aunque uno de los dos no pueda. Y por mucho amor que haya, que ninguno de los dos avale las deudas del otro. Si tu pareja no puede pagar, te tocará pagar a ti.

Un acuerdo de pareja: ¡más vale prevenir que curar!

En una relación no siempre vas a poder evitar discutir por dinero. Lo importante es encontrar la manera de que la relación y las finanzas encajen. Antes de irse a vivir juntos, conviene acordar qué pasará con lo que se compre en común si algún día hay una separación. Un acuerdo de convivencia puede ahorrarte muchas discusiones. Para compras grandes en común, como muebles, una nevera o una lavadora, merece la pena dejar constancia de la compra en un sencillo acuerdo privado. Si hay una cuenta bancaria conjunta, los dos deberían poder disponer de ella. En las parejas sin casar, lo mejor es que cada uno conserve su propia cuenta bancaria. Lo ideal es añadir una tercera en la que los dos ingresen la misma cantidad para las compras comunes. Si uno de los dos no trabaja, necesita una cantidad justa para los gastos de la casa, suficiente para cubrir su ahorro para la jubilación y a los hijos.

Repartir gastos en pareja: ¿qué sistema tiene sentido?

Ir al 50 % es una forma sencilla de repartir los gastos a partes iguales. Si los dos ganan más o menos lo mismo, los dos pueden poner la misma cantidad. Si uno gana más, debería ser lo normal que aporte más a la cuenta bancaria conjunta o al presupuesto de la casa. Y si uno de los dos se queda sin trabajo una temporada, debería seguir teniendo una cantidad fija de dinero a su disposición, para sentirse menos dependiente. Un cuaderno de gastos de la casa es ideal para no perder de vista lo que se gasta. Cuando todo está claro y a la vista, no hay sitio para suposiciones vagas y emocionales, y te ahorras un montón de discusiones inútiles.

Repartir gastos: Kittysplit hace las cuentas por ti

Creamos Kittysplit justo para esto. Funciona en el navegador, así que no hay nada que descargar, y eso hace que a las parejas les resulte muy fácil llevar el control de su dinero.

Actualización 10.09.2025: Kittysplit ya está disponible también como app para Android e iOS. Aquí te contamos las novedades. La versión para navegador sigue funcionando sin descargar nada.

Repartir gastos

Es fácil de usar, funciona en todas las plataformas habituales y hace que no necesites una cuenta bancaria conjunta para la casa. Puedes usarlo como una hoja de cálculo a la que tienen acceso los dos. Cada uno apunta sus gastos, ve lo que ha gastado el otro y puede compartir los detalles con quien quiera. Y no es solo para parejas: en unas vacaciones o en una fiesta, los amigos pueden contarse lo que ha pagado cada uno y ver al instante quién le debe cuánto a quién. ¡Muy práctico!